jueves, 17 de diciembre de 2009

Cuéntame cómo no pasó

Últimamente veo muy pocas cosas en televisión, y se reducen prácticamente a las noticias cuando como o ceno en casa y "Cuéntame cómo pasó". Si tuviese la oportunidad lo único que añadiría a esta lista sería a Mr. Arguiñano haciendo de las suyas en TeleBerlus, pero el horario lectivo me lo impide. Pero vayamos al grano, es decir, a hablar de Cuéntame.
Hoy termina su undécima temporada, la que he de decir que, en mi opinión, ha sido la peor con diferencia.´Sin dejar de ser una serie con grandísimos actores, la serie va perdiendo fuerza, frescura y a sus protagonistas. Como ironizaba un amigo mío, Franco era el protagonista y por exigencias del guión murió. Don Pablo, el personaje más carismático de la serie a mi gusto, tuvo que salir pitando la temporada pasada porque Pepe Sancho dejaba la serie. Y Antoñito ha perdido su esencia. Y con él la de toda la familia. Han pasado de ser una familia relativamente normal de clase baja a convertirse en prácticamente una de clase alta. Siempre, cuando parecía que iba a lograr sus sueños, caía en picado o al menos pasaba por un mal trago; dos de los grandes momentos fueron el timo de la constructora y cuando Antoñito se hizo ludópata. Pero ahora es director general del Ministerio de Agricultura... esto es excesivo. No pinta nada ahí, a Antoñito le viene grande. Pero ese no es el mayor problema: las tramas pierden gancho, los grandes momentos son cada vez menos... La serie no se adapta del todo bien a la Transición. Además, como era de suponer, nos muestran el lado que hasta ahora nos han vendido de esta época. Tampoco pasaré al análisis de cada personaje en concreto y su posición actual en la serie, salvo el de el narrador Carlitos. El único que han puesto en esta temporada con algo de coherencia. Un personaje que de cierta temporada en adelante parecía sobrar; por ejemplo, ¿qué coño hace un niño de 14 años (o menos) en 1974 leyendo el Libro Rojo de Mao? Ahora sólo le preocupa echar un polvo con la novia, algo más adaptado a su edad.
En fin, que terminaré de ver esta temporada y a ver cómo va la cosa en las siguientes, que ya quedarán pocas. Y dejaremos el campo abierto para truñacos como FoQ.

3 comentarios:

  1. Lo siento pero FOQ acabó el miércoles...

    Y la verdad es que todos los que esperábamos tramas más "normales" ya podemos tirarnos un cuesco bien a gusto porque desde que Anoñito fue nombrado ¡diputado electo nada menos! está clarísimo que esta serie ha pasado a pertenecer a otra realidad paralela. Dejando de lado temas como que la abuela tiene cerca de noventa años y está como una chavala, que las infidelidades de Toni está forzadísimas y que parece que en San Genaro el único que folla es Carlos y con dificultad...

    Y me da a mí que ya no vuelve.

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  2. Gran crítica.
    Era la primera vez que entraba y me he leido todas las entradas de golpe. Ya tienes un seguidor mas :)
    Un saludo y a seguir escribiendo.
    P.D: Soy el judio

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  3. a los simpson le pasa lo mismo y a sabina componiendo también,eso es que llega un momento en el que ya no pueden superarse y acaban haciendo mas de lo mismo,los que son malos(como ramoncin o los programas de intereconomia)nunca nadie se dira de ellos que han perdido frescura pq nunca la tuvieron,por cierto gran frase la de tu amigo.

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