sábado, 30 de enero de 2010

Decir adiós

Una de las cosas que más cuesta en la vida es decir adiós a alguien con quien has compartido grandes momentos y has acabado cogiendo cariño y que no vas a volver a ver en mucho tiempo (o quizá jamás). De unos años a esta parte he tenido que decir muchas veces adiós, quizá demasiadas. Lo peor de todo ha sido que esas despedidas iban cargadas muchas veces con un "ya nos veremos", que al final cayó en saco roto. Con otras personas, en cambio, sí que se ha seguido manteniendo el contacto en mayor o menor medida, especialmente con aquellas con las que se creó un vínculo especial. El tiempo y la distancia son un gran problema para el contacto con otras personas, ya que a pesar de los avances de las comunicaciones y sobre todo Internet, el no ver a una cierta persona hace que progresivamente se pierda el contacto por Messenger o Facebook. Sólo cuando ha habido una relación más fuerte este contacto permanece, aunque sea sólo para hablar de tanto en tanto y verse las caras una vez al año. El tiempo no es rival ni la distancia inmensidad, como decía un amigo mío en una de sus letras, precisamente una de las personas que tras 5 años aún seguimos sabiendo el uno del otro.
Yo, por mi aprte, prefiero decir siempre "Hasta luego" antes que "Adiós", como ayer a nuestros queridos checos, que no se pierda nunca la esperanza del reencuentro.

1 comentario:

  1. Pues si de reencuentros estamos hablando, espero verte de aquí 24 días.

    Y esta vez no hay excusas.

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