miércoles, 6 de enero de 2010

¡Rueda, fortuna!

¿En cuánta medida el azar es dueño de nuestras vidas? El sólo pensar en todo lo que ha tenido que ocurrir para que aquí y ahora sean precisamente "aquí y ahora", da escalofríos. Saber que cada uno de nosotros es fruto de la casualidad de que nuestros progenitores decidiesen compartir archivos en un momento en el que coincidiesen las dos partes que formarían nuestro ser, tras una mastodóntica carrera en la que participaba millones, da que pensar. Y más si nos retrotraemos a las innumerables circunstancias que les precedieron, topándonos con que la propia existencia del Ser Humano sea azarosa y la del Universo más aún.
No hace falta que nos toque la lotería ni la figurita en vez del haba en el roscón de reyes para ser afortunados. por el mero hecho de existir ya lo somos. Ahora es cuando tenemos que tomar el timón de nuestras vidas y llevar el barco a donde queramos. Eso sí, los vientos y mareas, nos tratarán de empujar a uno u otro lado. Se nos presentan situaciones imprevistas a las que hacer frente o de las que favorecernos. Sin ese componente de fortuna y azar, muchas cosas no tendrían gracia. Ir a una casa por un camino recto sin obstáculos no tiene emoción. Lo que le da chispa es cuando te sale un lobo, un yonki, una persona que necesite ayuda, un tipo que te invita a cenar a su casa o una encantadora sonrisa que sólo en sueños habías visto... y cada una de ellas puede ser completamente diferente: el lobo puede que no quiera comerte ni hacerte daño, el yonki puede ser una bellísima persona que te acabe contando sus penas y glorias en vez de sacarte la navaja, el que encesite ayuda puede luego contraprestarte o aprovecharse de ti, el que te ofrece una cenita puede pedirte algo a cambio, y la sonrisa puede querer dominarte en vez de hacerte disfrutar. Todo eso es lo que tiene de bonito la vida. Me encanta que todo tenga un cierto caos en el que pueda desenvolverme de maneras diferentes. Hce sentirme vivo.
¡Que ruede la fortuna!

2 comentarios:

  1. ¡Que razon tienes! Cuantas veces me habre sentido perdedor a la de un segundo reflexionar que, todos, hemos ganado al menos una vez, y cabe decir que es la victoria mas importante.

    Ay amigo, una dosis de caos esta bien pero necesitamos un poco de orden tambien que si no nos volveriamos locos (que es lo que te pasa a ti los sabados)

    ¡Un saludo y muy buena entrada!

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  2. El orden también acaba por volverte un poco loco, o más bien psicótico. Si no, mira Monk, xD
    Al final todo es tener cierta mesura en todo. Ni tanto ni tan calvo. Un color gris medio.

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