domingo, 11 de abril de 2010

El fútbol es el opio del pueblo

Así de rotundo. Al menos lo es desde mi punto de vista.
Hacía tiempo que tenía ganas de escribir esta entrada, y aprovecho la coyuntura del maldito (sobre todo la maldita propaganda que le dan al dichoso partido) Madrid-Barça para hacerlo.
Alienante, tal vez más incluso que la religión. Nada más ridículo que ver a esa gente que sigue ardorosamente a su equipo, poniendo todas sus pasiones en algo totalmente ajeno a él. Totalmente hilarante el lenguaje empleado al referirse al resultado de un partido: "Hemos ganado". ¿Habéis ganado qué? En todo caso habrán ganado los 11 (mas cambios) jugadores que hayan jugado, pudiendo contar incluso a los que no han jugado ese partido; el entrenador y cuerpo técnico, que han aportado algo; incluso el presidente si me apuras mucho, o los familiares y amigos de los jugadores, orgullosos de su querido Casillas. Pero, ¿la afición? La afición sólo se desvive de una manera inútil, quizá para aliviar el dolor causado por una triste vida, evadirse de la realidad refugiándose en una máscar a de engaño a uno mismo. Lo más gracioso de todo es cuando pierden y se ponen a llorar y a quejarse. Tío, que a ti no te involucra en nada. ¿Repercute algo en tu vida que tu equipo gane o deje de ganar? ¿Hay implícito siquiera algún esfuerzo propio en esa victoria?
Y ahora llego al punto central del asunto. El aficionismo a uno u otro equipo no enriquece, si no que denosta al deporte. Enmascara el espectáculo deportivo, disfrutable como tal, con el seguimiento de un equipo concreto. Hay gente que no ve un partido de fútbol, si no a un determinado equipo jugando. No les gusta el fútbol, si nos eguir a su equipo, vete a saber por qué. Aunque hay que reconocer que hay de todo en la viña de Alá.
El tema es que el fútbol está así montado, como un instrumento de alienación. Deportes que me parecen bastante más entretenidos los hay por doquier, sin tenerse que ir muy lejos, contando mismamente con el fútbol-sala. Pero claro, para un partido de fútbol-sala no puedes, en un principio, meter a tanta gente en un estadio para verlo, quitando mucho negocio que ello implica. De ahí saltamos al resto del asunto económico: un negocio que para ser rentable necesita d euna publicidad impresionante para que, primeramente, llene estadios; después de eso, viene la propagación televisiva; y así hasta llegar a la venta de camisetas, anuncios de Beckham (me caía, no sé por qué, más simpático que CR9) o las cañas que se toma la gente en el bar viendo los partidos. Pero todo eso podía hacerse simplemente promoviendo el deporte en sí. Pero no, tirando del hilo de la cometa, y enlazando con los "sentimientos" nacionalistas (nótense las comillas, ejem, ejem) se ha de ir aduciendo a razones "pasionales" para que la gente realmente se sienta identificada con este deporte. Del equipo d etu ciudad se pasa al de tu región o al de la más próxima... hasta que al final, como en todo (y sobre todo en política), la estupidez acaba por llevar al maniqueísmo: Barça vs. Madrid. Puedes ser de cualquier otro equipo, pero al final te acabas identificando con uno de estos dos en sus enfrentamientos. Y siguiendo las migas de pan, acabamos por ver que encima este enfrentamiento está muchas veces politizado: el Madrid como el equipo fascistoide del generalísimo o el Barça como símbolo de los nacionalismos separatistas etc... Y podría seguir escribiendo, abriendo caminos en el discurso. ¿Por qué no hablar de la mezcla entre deporte y nacionalismo? Acojonado me quedé hace dos años en Madrid cuando la selección española ganó la Eurocopa. Sin embargo, creo que la idea base ha quedado clara. O eso he tratado de hacer con mi, consciente soy de ello, farragoso discurso. En fin, yo, si acaso, apoyaré al peor equipo que ha pasado por el Fútbol-Sala vizcaíno; hablo, por supuesto, del Txikiteros D.F. Y porque son mis amigos...

3 comentarios:

  1. Conozco gente que se pone de muy mala leche cuando pierde su equipo. Gente que siente las victorias de su equipo como suyas (¿?) y lloran con las derrotas como si estuviesen viendo el episodio donde Marco encontró a su señora madre. Gente descerebrada y violenta que encuentra en el fanatismo futbolero la excusa perfecta para pegar un navajazo a un total desconocido, siempre que sea seguidor del equipo rival... La peña está fatal.

    Yo de los futbolistas solo admiro un hecho, la cantidad de dinero que entra en su cuenta corriente haciendo algo tan jodidamente banal e innecesario.

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  2. Estoy de acuerdo contigo en muchas cosas: el fútbol, como todo 'circo' (en el sentido romano) está hecho para dar a las masas ignorantes algo en lo q enfocar sus pensamientos alienantes. Pero te pierdes en lo fundamental: a veces es necesario, pero por el hecho de q haya masas ignorantes. Si no existiera fútbol se darían a qemar iglesias pq sí, o a matarse unos y otros por cualqier otra excusa. El problema central de todo este discurso es la falta de formación de la sociedad, pq si fuera una sociedad culta no habría tanta idolatría hacia el balón (o a cualqier otra cosa, a fin de cuentas).

    PD: tío, si te repasaras tus textos después de escribirlos para corregir fallos ortográficos (o simplemente de escribir muy rápido), ganarías algunos puntos, pq tus ideas suelen ser bastante interesantes pero les falla la forma. Un saludo

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  3. La verdad es que no me suelo preocupar de corregir lo que he escrito, teniendo fallos bastante gordos de mecanografía, y debería hacerlo. También a veces debería repasar un poco el estilo y expresar de mejor manera las cosas, aunque ahí prefiero en parte el espontaneísmo de escribir y dejar como está dicho en ese momento(en cuanto a estilo, no la ortografía).
    A ver si te hago (y me hago) caso y corrijo esos deslices cometidos a la hora de teclear ;)

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