miércoles, 1 de diciembre de 2010

De los grandes villanos

Los malos son siempre una pieza clave en una buena historia, pero en algunas ocasiones su carisma acaba por hacerlos casi tan importantes como los protagonistas. La verdad es que uno s epone a pensar y muchas veces recuerda con cariño algunas películas o series de televisión precisamente por los villanos, los que se encargaban de hacérselas pasar putas a los protas. Pensando en la infancia siempre me vienen a la mente Démona y Xanatos de "Gargoyles", Skar en "El rey León" o Jafar en "Aladdin", el Duende Verde de Spiderman (salvo en las horripilantes películas) o casi cualquier villano de Batman; de hecho, entre ellos se incluyen el que para mí es el mayor antagonista de todos los tiempos, el Joker, quien si ya siendo genial en la serie de animación y la interpretación de Jack Nicholson en la película de Tim Burton, gana fuerza leyendo los cómics y en la última versión cinematrográfica. También en videojuegos existe este hecho, siendo bastante ilustrativa la saga de Final Fantasy, especialmente si nos atenemos a la sexta y séptima entregas, en las que Kefka y Sephiroth inundan la trama. Ambos son personajes apasionantes y enormemente atrayentes, con un carisma que se iguala e incluso supera el de los protagonistas, que gozan también d emucha personalidad en ambos juegos. Es curioso en este caso comprobar cómo el primero, que pasa por ser el villano más cruel y sanguinario de la saga, cuenta con rasgos físicos y psíquicos que recuerdan bastante al Joker, y, de hecho, es su estridente risotada una de sus características más reseñables. Sin embargo les separan algunas características clave, como la contraposicióne entre un nihilismo/anarquismo del Joker frente a las ansias de lograr el poder absoluto de Kefka; ésto le acerca más a otro de los grandes villanos de la historia del cine, Darth Vader. De hecho, ambos son los generales más reputados al servicio de un emperador al inicio de la historia (la propia historia del Final Fantasy VI tiene paralelos con la de Star Wars, empezando por la existencia de un gran Imperio al que se opone una fuerza rebelde). En Darth Vader encontramos además un lado más humano al conocer los orígenes de su maldad (que por la coja interpretación de Hayden Christensen decepcionan un poco) e incluso su redención al final de la saga. Es en los orígenes del gran villano donde se esconde muchas veces gran parte del jugo de estos personajes, dándoles un aura mucho más humana y cercana al espectador, aunque en otras ocasiones sea el desconocimiento lo que les de un carácter misterioso también muy atrayente. En el relato de los orígenes es magistral el ejemplo de los villanos de Batman, volviendo sobre nuestros pasos: la larga gestación de Dos Caras relatada en "El Largo Halloween" o la historia escrita por el genial Allan Moore para el Joker, "La Broma asesina", son dos grandes ejemplos.
Los grandes villanos siempre quedarán en nuestro corazón, haciéndonos odiarles e incluso comprenderles en mayor o menor medida. Además, ¿quién no quiso ser alguna vez el malo?

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