jueves, 25 de marzo de 2010

Vuelta a la carga

Cualquiera que entrase en este blog y viese la última entrada escrita hasta ahora, se podría pensar que desaparecí tragado por las arenas del desierto egipcio. Nada más lejos de la realidad, ya que no sólo salí de allí vivito y coleando, a pesar del atosigamiento regateador al que fui sometido (esto da para una entrada de las buenas). Lo que ha pasado es que se disiparon las ganas de seguir escribiendo en el blog y he estado casi dos meses sin hacerlo a consecuencia de ello. Dos meses bastante moviditos, una verdadera carrera de obstáculos con aventuras y desventuras de las que a mí me gustan. Y todo para aparentemente llegar al mismo punto de siempre; pero llevo sobre mis espaldas nuevas experiencias que van enriqueciéndole a uno. Cada día estoy más convencido de que el Caos es lo natural, y no ese Orden aparente que lo enmascara. Todo es Caos y debe ser Caos, debiéndonos adaptar a él para evolucionar. Negar la vida o seguir adelante. Cada vez se va tomando más forma ese chiste en el que todos acabamos por convertirnos, con cierto aire a humor negro. Es la hora de tomar las riendas y navegar en el azaroso Caos hacia mi propio rumbo. A ver si aprendo de una vez la lección que ya va siendo hora, leñe.
Procuraré escribir de vez en cuando ocurrencias varias por aquí, y dar la brasa a aquel que quiera acercarse a mirar un poco. Cada día es un Big-Bang.