lunes, 29 de noviembre de 2010

De los amigos de los protagonistas

En algunas ocasiones, ese personaje que está siempre junto al protagonista de una historia, acaba por eclipsar al que lleva la voz cantante. O bueno, en muchos casos debería ocurrir, aunque, desgraciadamente, a las veces éste se queda siempre en un segundo plano, esperando su momento de gloria que no llega.
Algunos conocidos casos son, por ejemplo, el de Ron en "Harry Potter" (al menos al principio de la saga, que es lo que conozco), Kain en Final Fantasy IV, Krilin en "Dragon Ball" (hasta que se enamora y deja pelo), Sam en "El Señor de los Anillos" o Josete en "Cuéntame". Estos dos últimos casos son bastante llamativos, el primero porque es curioso ver que, si ya en el libro, al menos personalmente, el gran Samsagaz Gamyi tiene mucho más carisma que Frodo, en la adaptación cinematográfica de la trilogía el personaje de Sam se come al pobre Frodo interpretado por Elijah Wood; el porque se da la circunstancia de que no sólo Josete llega a tener más carisma que Carlitos, si no que también ocurre los mismo con sus respetivos padres, Desi y Antoñito, aunque quizá en menor medida: Antoñito es también mucho Antoñito (aunque su personaje pierde fuelle sin llamar tontos a sus hijos y sin que don pablo le esté timando). Pero también ocurre aquí que Josete es precisamente ese pobre personaje al que los guionistas nunca han dejado eclosionar.
También están esos personajes principales que son tan sosos que cualquier otro personaje secundario se los come al instante, como es el caso de Final Fantasy VIII; tal vez los peores personajes de toda la saga, capitaneados por el insulso e Squall, que nada tiene que hacer ante el poco carisma del resto, resaltando a Zell, uno de los pocos que personalmente me cayó bien. Algo parecido, aunque con personajes de muy distinto nivel (al alza), ocurría en "Gargoyles", donde Goliath era a veces un poco sosete. Es curioso que en estos dos ejemplos sean precisamente los villanos los que más carisma acumulan frente a los buenos del relato. Y eso me lleva a pensar en los grandes villanos de la ficción, esos sin los cuales las grandes historias quedarían cojas. Pero dejaré eso para otra ocasión.

martes, 23 de noviembre de 2010

De coleguillas de una sola conversación

No suele ser muy común; es más, no creo que a demasiada gente le haya pasado varias veces, y menos en un lapso de tiempo tan corto como a mí. En escasas dos semanas me he echado tres coleguillas en el metro con los que he tenido sendas conversaciones amigables, casi como si fuesen conocidos de toda la vida. Un viejillo, una señora sudamericana y un yonki (o al menos lo parecía), y los tres en el metro. El primero me preguntó si había partido del Athletic y tal y acabé hablando de la libertad de opinión; la segunda de preguntarme si el se Santurtzi iba a Barakaldo a hablar de lo bien que está el metro y lo mierda que es el bus, y de lo penoso que es el transporte en Colombia (o Bolivia, no recuerdo bien); el tercero conversación jocosa en el andén esta tarde sobre los retrasos en el metro y cómo iban algunos llenos a lo japonés porque la gente era demasiado impaciente y no se daba cuenta que en 3 minutos llegaría otro casi vacío.
Anécdotas a parte de estas conversaciones en sí, uno se queda tras estos encuentros pensando en cómo puedes llegar a conectar en un momento con alguien que no conoces de nada mientras que con gente con la que tienes más relación cuesta mucho más entablar una conversación amena. Y piensa uno también que si no nos estaremos perdiendo mucho al no coger y ponernos a entablar una conversación con el tipo con camiseta de un grupo que me gusta que tengo al lado o con esa chica que ves casi todos los días y que te pica la curiosidad por conocerla.
Y escribiendo ésto, me acuerdo también de los días en los que he pensado en dedicar una entrada a, poniendo oído, las conversaciones ajenas hilarantes que uno puede escuchar. Recopilaré algunas y me pondré a teclear algún día. Será risas.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Seguir creando polémica

Como comentaba en una anterior entrada, crear polémica es muy útil para aquellos que les interesa ocultar algo, pero también para hacerse famoso. Vale tener un espacio en televisión para decir cualquier cosa que hierva la sangre del populacho para que estés en la boca de todos. Da igual que sea para que te crucifiquen, hablan de ti. Es más, seguramente uno se pueda estar riendo de la patanería de la gente que presta tanta atención a cuatro cosas hirientes. Me quiero referir al caso concreto de Salvador Sostres, un personaje con perlas ultranacionalistas catalanas, neoconservadoras y defensoras a ultranza del capitalismo. Otras cosas a parte son su conversación sobre chabalitas jóvenes, a sabiendas que tras Dragó el entraría también en la polémica, o su artículo tras la muerte de Labordeta, que despertó las iras de muchos sin demasiadas razones, ya que, por decir, puede decir lo que quiera sobre el socialismo, los cantautores españoles y su vinculación ideológica o programas de televisión que según él conducen al atraso; no es más que una forma de provocar a cuatro garrulos que se toman a pecho estas cosas, como si fuese una afrenta personal, como si les hubiesen pegado una patada en los huevecillos. En mi humilde opinión, hay demasiados borregos que siguen el juego a gente que para ellos son unos gilipollas; gilipollas que, por cierto, se estarán riendo de ellos sentados en su sofá.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Crear polémica

Ya lo dijo en su día Torbe: la mejor forma de darse a conocer es ser polémico. Y la polémica es precisamente un arma que últimamente ha visto incrementada su utilización en unos porcentajes bastante elevados a mi parecer; no daré porcentajes supuestamente exactos ni nada de eso, eso se lo dejo a los que van de eruditos y se los inventan para creer que así sus argumentos son más sólidos; bueno, lo peor de todo es que la gente se cree esos datos.
Pero la polémica no sirve sólo para darse a conocer, si no que también es un me´todo por el cual puede hacerse que, mientras se hable de ese asunto que parece traer de cabeza a la sociedad, temas más serios e importantes sean dejados de lado, logrando así ocultar por un tiempo algún turbio asunto. La polémica sirve, en definitiva, como un opiáceo para el pueblo, parafraseando en cierta medida la manida frase de Marx.
Ya se apuntó a ésto por ejemplo a colación del bombo dado al caso Gürtel, que servía para tapar los problemas del gobierno y dañar a la oposición. Ciertamente, puede ser un ejemplo, aunque no de tanta significación como otros que han sido pasados por alto, ya que el caso Gürtel es grave de por sí.
El primero de los ejemplos al que me refiero atañe a mi "querido" Silvio, un personaje que podríamos decir que tiene un proceso cíclico en su creación de polémicas: tras un tiempo sin aparecer, comienza a liarlas poco a poco para rematar con algo que deslumbe el resto y posteriormente desaparecer de nuevo del panorama informativo durante un tiempecito. Y el señor Berlus es polémico tanto en sus acciones políticas como en su vida privada. El problema es que lo segundo suele solapar a lo primero. Las polémicas creadas a partir de sus escarceos con menores (véase hace ya año y medio o su relación reciente con una marroquí) y sus fiestas bacanálicas con velinas a cascoporro son una perfecta pantalla para que su labor como dirigente político de Italia no sea tan criticada. Y lo peor de todo es que esas pequeñas gilipolleces dispersan la atención sobre algo fundamental. Señores, critiquen su gobierno, no su vida privada, que, por otra parte, no parece que sea algo excesivamente reprobable.
Otro ejemplo se da en la medida de los apellidos tomada recientemente en España. Una medida que no cambia sustancialmente la situación ya existente, pero a la que se le ha dado una importancia exagerada. El apellido de la mujer ya podía ir por delante. Ahora debe haber mutuo acuerdo etc... pero, ¿no existía ya eso? ¿Acaso no se iban a poner de acuerdo en ello una pareja? Muy triste tendría que ser que no fuese así. Al final la nueva medida no ha hecho más que tapar los problemas de igualdad realmente existentes, y no ésta chorradita.
Iba a hablar también de la nueva polémica de la RAE. Sin embargo, aquí tengo mis dudas de si es por crear polémica en sí u otra causa. Porque vamos, no sé en qué cabeza filológica cabe que una palabra con dos sílabas separadas por un hiato ahora se convierta por arte de biribirloque en monosílabo unido por diptongo, que sería algo propio de un acento concreto y no de la lengua en sí. O estos señores se han vuelto tarumbas o quieren que se hable de ellos. O eso me parece a mí.

domingo, 7 de noviembre de 2010

El Fanzine Zocalo (sin tilde)

Ayer al mediodía, como buenos aprendices de la filosofía arraigada en este país y sobre todo en el sector más viejuno de la población, el señor Argala y yo nos presentamos en el Gazte Bulegoa de Barakaldo para disfrutar de un rico y nutritivo lunch a base de canapés, pintxos y croquetas, además de refrescos, con y sin gas, con y sin alcohol. Pero los luches no son así por así, tienen una razón de ser, y esta vez fue por la celebración del 15 Aniversario de un Fanzine barakaldés, Zocalo, basado en tiras cómicas de humor. La charla y el ambiente estuvo entretenido, y nos dio a conocer una creación cultural bastante interesante. Además regalaban el número especial del aniversario y tuve la suerte de que en el sorteo me tocase la camiseta de Zocalo, así que salí de allí bastante contento. Además como ante las sugerencias en coña de que me probase la camiseta acepté y exhibí mis lorzas, tuve la ocasión de ser tildado por enésima vez de "bizarro".
Y como nos regalaron el número especial, pues he aprovechado para irlo leyendo, y decir que es bastante bueno. Humor irónico y absurdo a partes iguales sería tal vez la etiqueta más adecuada para calificar el tono de estas historietas de comic. Cuentan además con la colaboración de algunas conocidad figuras del entorno del Gran Bilbao, como Natxo Allende, más conocido como Torbe, a quien realizan una entrevista, o el Señor Verde, líder de los ya desaparecidos Reserva Dos (actualmente en Mapamundis, organizadores del "Zuritero Eguna") y que anduvo también por el Gaztegune.
Os dejo con la web del Fanzine:
http://zocalofanzine.com/